viernes, 24 de enero de 2014

Flores Raras

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Calamares radiactivos gigantes en California, y la proliferación de falsos mutantes de Fukushima


Algunas historias son demasiado perfectas para ser reales, y otras son demasiado buenas como para dejarlas pasar aunque sean falsas. Esto es lo que parece que está pasando con la ola defalsos monstruos mutantes queFukushima estaría produciendo. Ninguno es real, pero en internet se están convirtiendo en un éxito rotundo. Y a este paso, nos dirigimos hacia una situación de pánico.
El último de esta serie de “fakes” es la foto que encabeza este texto. En ella se puede ver ungigantesco calamar varado en una playa, en teoría en la costa de California. Un enorme ejemplar de casi 49 metros de longitud (160 pies en la noticia original, que son exactamente 48,77 metros). El equivalente a Godzilla en cefalópodo.
Y la gente se lo tomó con una noticia real. En el post original, que apareció en Lightly Braised Turnip, se podían leer algunos comentarios apocalípticos. Muchos en la línea de cómo la radiación de la central nuclear japonesa estaba mutando a toda la fauna marina, y cómo nos afectaría a nosotros y al planeta.
Lo curioso es que la página web en la que apareció la “noticia” es de carácter humorístico. Básicamente se inventan historias y las publican con formato de noticia, con la sana intención de reírse un poco. Para esta en concreto, realizaron un fotomontaje con un calamar gigante encontrado en España – y de unos 10 metros – al que pusieron sobre el fondo de una playa chilena en la que había varado una ballena. Para completar la “noticia”, “citaban” a expertos que ni siquiera existen.
Si este fuese un caso aislado, no habría mayor problema. Pero no es único ni mucho menos. La semana pasada circuló una noticia sobre un feto de ballena formado por dos individuos unidos. Es decir, ballenas siamesas, que se encontraron varadas en una playa. Un caso real que algunos no tardaron en achacar a una mutación radioactiva.Los siameses, en cualquier especie, son raros pero no algo imposible. Se trata de un fallo durante el desarrollo de los embriones, un par de gemelos que no se separan del todo. No hace falta que haya radiación nuclear para que se den, y de hecho no está nada claro – por no decir otra cosa – que exista alguna relación entre radiación y siameses. Y sin embargo, para muchos internautas la primera opción era responsabilizar a las emisiones de Fukushima de este caso.
Por cierto, la radiación de Fukushima no es tan alta como la mayor parte de la gente se cree. A pesar de las noticias alarmistas, y de lo que se puede leer en muchas webs, a día de hoy los niveles de radiación en zonas alejadas de la central accidentada son casi iguales a los que había antes del desastre. Es cierto que hubo picos de radiación después del fatídico accidente a miles de kilómetros de distancia, pero actualmente ya no se detectan.
No son las únicas historias de radiación que han circulado y ganado notoriedad a raíz de Fukushima. Una noticia sobre la mortandad de salpas – un animal que recuerda a una medusa aunque pertenece al mismo grupo que los vertebrados (filo Chordata) – también dió lugar a un bulo sobre radiación. Incluso a pesar de que los científicos explicaron el motivo, que no es otro que un crecimiento explosivo de la población, lo que hizo que acabasen con los recursos – sobre todo de comida – y provocase su propia extinción local. Explosión de población precisamente durante 2011 y 2012, después del accidente nuclear.

Como último comentario, decir que es muy difícil evitar los alarmismos en Internet. De hecho, son una parte de su encanto y su razón de ser. Pero siempre hay que enfrentarse a las noticias con espíritu crítico, y olvidarnos de los viejos conceptos sobre la radiación. Ni Godzilla ni Hulk son posibles en la realidad.

Hoy el DNI cumple 69 años.


Nunca habeis sentido la curiosidad de saber algo mas sobre nuestro DNI, documento nacional de identidad, que nos identifica a cada uno de nosotros dentro de nuestro pais, en este caso España.

Aquí os dejo algunas curiosidades sobre el DNI 

El DNI nació un 2 de marzo de 1944 envuelto en un lento decreto porque tardó 7 años en empezar a emitirse y a repartir privilegios: El número 1 se lo reservó Franco, el 2 su mujer, y para la familia real se reservaron del 10 al 99, el rey Juan Carlos I tiene el numero 10, asi como el 11 lo tiene la reina Sofia, el 12 la Infanta Elena, el 14 la Infanta Cristina y su hijo Felipe tiene el 15. Solo hay un numero que no veréis jamas...el 13, se anuló por superstición.

Zaragoza fue la primera capital de provincia en expedir el DNI y a posteriori Valencia. Asi mismo Burgos fue la primera ciudad en acoger el proyecto piloto del DNI electrónico. Un total de siete tarjetas con diferentes diseños le han servido de soporte.

Durante la conquista de América existió un antecedente del DNI, llamado cédula de composición, que acreditaba la identidad del que se embarcaba hacia el Nuevo Mundo.

Hasta 1962 también se otorgó el DNI a todos los extranjeros residentes en España.

La histórica huella dactilar desapareció en la penúltima versión del DNI, ahora se recupera para integrarla en el chip del DNI electrónico.

Es obligatorio a partir de los 14 años, aunque puede solicitarse desde los 3 meses de edad.

Hasta los 30 años, el DNI tiene validez por 5 años. De los 30 a los 70 años, tiene validez por 10 años, siendo permanente a partir de los 70 años.

Al principio el carné incluyo una casilla para clasificar al ciudadano según su estatus económico. Los de primera categoría eran los grandes potentados. Los de segunda y tercera atesoraban, gradualmente, menos caudales y posesiones más modestas. Por último, los de cuarta se agrupaban en los llamados «pobres de solemnidad», gente tan mísera que estaba librada de pagar las tasas del DNI. Esta se elimino 1981, acabando asi con esta piramide social.

Los primeros en ser obligatorio y en tener DNI fueron los presos y los que tenian libertad vigilada. En segundo lugar, el personal masculino que por su profesión o negocio mudaba con asiduidad de domicilio. En tercer lugar, los varones residentes en ciudades de más de 100.000 habitantes. Luego, los hombres en localidades entre 25.000 y 100.000 habitantes, después las mujeres que viajaban por motivos de trabajo y así sucesivamente hasta completar con los años el conjunto de la sociedad.

A lo largo de todos estos años el DNI ha alimentado mitos urbanos como el que aseguraba que los números bajos pertenecían a personas fallecidas. No es cierto que personas hereden el DNI (entiendase el numero) de una persona que haya fallecido el numero es perpetuo por motivos legales.

Otra leyenda urbana y que no es cierta es que el numero que aparece en el reverso de DNI a la derecha del todo en la segunda linea sea el de personas con el mismo nombre y apellidos que existan en este momento. Es simplemente un digito de control creado por un algoritmo.

La tarjeta del DNI electrónico es de policarbonato, un material muy resistente, de alta calidad y durabilidad, que permite el grabado de los datos con láser destructivo, lo que hace virtualmente imposible falsificar la impresión.