viernes, 3 de octubre de 2014

El líder de UGT-Madrid y un político del PSM, los últimos en dimitir por las tarjetas


Solo Rodrigo Rato, expresidente de Bankia, devolvió los 54.800 euros que gastó entre 2010 y 2012 de las tarjetas fantasma cuando se le preguntó por su uso y no pudo justificarlos como gastos de representación. Ninguno de los 85 directivos o consejeros de Caja Madrid que durante años utilizaron tarjetas de crédito VIP a cargo de la entidad se ha planteado todavía devolver el dinero prestado, que, en algunos casos, supone cientos de miles de euros.
48 horas después de que estallara el escándalo, el caso ya se ha cobrado sus cinco primeras víctimas: la presidenta de la Fundación Obra Social, Carmen Cafranga; el director general de Economía de la Comunidad de Madrid, Pablo Abejas –estos dos, por 'sugerencia' directa del presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, el primero en reaccionar–, yJosé María Buenaventuradirector de gabinete del secretario de Estado de Hacienda, Miguel Ferre; el líder de UGT en Madrid, José Ricardo Martínez,que ayer defendió en la Cadena SER que los 44.000 euros que disfrutó es un gasto “razonable y razonado”; y el socialista Ángel Gómez del Pulgar, que ha abandonado su cargo en la Ejecutiva del PSM esta misma mañana . Ninguno de ellos ni de los 82 altos cargos restantes que también las utilizaron “han hablado de devolver el dinero disfrutado”, critica Andrés Herzog, abogado de UPyD que denunció el fraude ante la Fiscalía.    
Los únicos que han devuelto parte de lo disfrutado fueron los cuatro exdirectivos que estuvieron en Bankia entre 2010 y 2012, cuando se les preguntó por todos los gastos y no pudieron justificar su uso. Se trata del expresidente Rodrigo Rato, que devolvió los 54.800 euros que gastó en esos dos años -es el único que no estuvo en Caja Madrid-; José Manuel Fernández Norniella, que solo devolvió 9.700 euros de los 175.000 disfrutados en total; Ildefonso Sánchez Barcoj, que ha devuelto 90.900 euros de los 484.200 que llegó a gastar entre Caja Madrid y Bankia; y Matías Amat, que según la entidad, ha reingresado 42.000 euros.
Según el informe que la Fiscalía Anticorrupción ha entregado a la Audiencia Provincial, todos utilizaban tarjetas de la entidad “sin contrato y fuera del circuito ordinario” para “restaurantes, ropa, alimentación, o desplazamientos” entre otros gastos ajenos a los típicos de representación. De los 86 privilegiados, hay quien todavía ostenta un alto cargo que se resiste a abandonar. En Comisiones Obreras y UGT no tomarán, “de momento”, medidas contra sus representantes en Caja Madrid.
La dirección confederal de CCOO emitió ayer un comunicado en el que el sindicato pide a la justicia que actúe con celeridad y diligencia, señalando que hasta la fecha no le consta un uso indebido de la tarjeta de crédito por parte de los miembros del sindicato que percibieron estas bonificaciones. Aunque en total hubo cinco representantes del organismo que se beneficiaron de estas tarjetas, actualmente dos siguen manteniendo algún cargo con responsabilidad.
Vídeo: Los jefes de Caja Madrid gastaron 15,5 millones con tarjetas fantasma

Rodolfo Benito, miembro de la actual directiva confederal de CCOO y exsecretario General del sindicato en Madrid, que durante los ocho años en el Consejo de Administración de Caja Madrid gastó 140.600 euros con la tarjeta de crédito, salió ayer al paso de las acusaciones defendiendo que sus gastos siempre se ajustaron “a la legalidad”. Su compañero Martínez apeló a que él entregaba los 180.000 euros que ganaba como consejero a su organización y que por eso consideraba justo que cubriera los gastos de representación con esta tarjeta VIP. Defendió que los 2.000 euros mensuales que gastaba fuera un consumo “lógico”.   
Dos de los responsables de la obra social de Caja Madrid también disfrutaron de estas prebendas. Además de la ya dimitida presidenta de la Fundación, otro miembro del patronato, Antonio Cámara, aparece en los listados que investiga la Fiscalía Anticorrupción. Cafranga y Cámara (que se gastó 178.000 euros mediante esta tarjeta), además de estar involucrados en este escándalo, son del círculo más cercano del expresidente del Gobierno José María Aznar hasta tal punto que Cámara llegó a ser su secretario personal. A última hora de ayer, nadie se había pronunciado sobre su futuro en la Fundación.
Vïdeo: Partidos y sindicatos, indignados con el escándalo

Cafranga, amiga personal de Esperanza Aguirre y de la alcaldesa AnaBotella, es socia de Lourdes Cavero, la esposa del presidente de la Comunidad de Madrid, que ayer le pidió su dimisión a través de su portavoz. Ambas comparten el negocio de la casa de subastas Segre.
El exjefe de Casa Real disfrutó de 223.900 euros
En el comunicado que presentó poco después de recibir las presiones del presidente de la Comunidad, Cafranga también se amparó en que había actuado “siempre” con “plena legalidad” y se comprometió, “si a la luz de la clarificación jurídica de los hechos hubiere lugar a ello”,  a hacer “voluntariamente” las reparaciones a las que hubiere luga. Includo devolver el dinero.
Nada se sabe del paradero de Rafael Spottorno, exjefe de Casa Real, a quien Felipe VI lo nombró consejero privado tras relevar a su padre en el cargo y nombrar a su propio hombre de confianza. Spottorno, que también formó parte del consejo de administración y de la Comisión de Control de Caja Madrid, disfrutó de 223.900 euros, una media de 28.000 euros anuales durante ocho años ininterrumpidos. Pese a la insistencia de este diario, la Casa Real declinó hacer valoraciones sobre el escándalo porque el diplomático ya está “fuera del organigrama de la institución”.  

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