sábado, 25 de junio de 2011

PADRÓN DEL s. XVIII DE (FUENTES)

 
Padrón de Vecinos del s. XVIII y algunas cosas más
En el año 1753 se confecciona un censo de vecinos seglares, dando una población aproximada a los 2.000 habitantes. Se encabeza con los Justicias y Capitulares seguido de la clase Noble que, por su corto número, la copiaremos nominalmente, agregándole otros datos tomados de varios documentos para mayor historia.


Empieza por D. Félix Espinosa de los Monteros, de 42 años, Alcalde Ordinario por el estado noble, labrador. Tiene dos sirvientes solteras mayores de edad y otros diferentes en labor y ganados que irán en sus clases. La casa solariega donde vivía es de una sola planta en la calle Santa Ana, de 12 varas de fachada y 18 de fondo, que linda con Dª. María de Espinosa y con José Martínez de Carballar.
Don Fernando Montero de Espinosa, de 40 años, casado, labrador, con un hijo menor, una esclava mayor y una doncella y diferentes sirvientes de labor, ganados y otros ejercicios; su casa en calle Barrero, de una sola planta, de 25 por 25 varas, que linda por la derecha saliendo con otra caseta de su propiedad, para aperos, por la izquierda al salir hace esquina con la plaza pública.
Don Francisco de Contreras, de 61 años, casado, labrador, con una hija menor y un hijo menor. Vivía en una casa de 14 varas de frente y 16 de fondo en la calle del Altozano, lindando con otras de María Giles y Nicolás Blanco.
Don Alonso Murillo y Arguijo, de 22 años, casado, labrador, con un esclavo y una doncella; su casa en la calle Santa Ana, de una sola planta con 27 varas de frente y 14 de fondo que, saliendo por la derecha, hace esquina a la Calleja de la Lucha y por la izquierda con casa de Francisco Gómez Abril.
Dña. Ana de Granda y Ocampo, viuda de Don Fernando Montero de Espinosa y Tinoco de Castilla, fundador del Mayorazgo; tiene a Dª Juana Muñoz de Guzmán, su nieta mayor de edad, dos esclavas mayores y dos menores, una doncella y dos en sus clases. Su casa solariega está en la calle de Los Mesones con un frente de 14 varas y 17 de fondo, que linda con otra de su propiedad y a la izquierda saliendo con una de Juan de Quinta.
Don Lorenzo Espinosa de los Monteros, de 40 años, labrador, casado y con dos esclavas mayores. Ignoramos su domicilio como el de los demás nobles censados que vienen seguidos.
Dña. María Olalla Gómez, de 48 años, viuda de D. José Parreño, labradora, con dos hijos mayores ocupados en su labor y en la del presbítero D. Antonio Muñoz, con quien viven.
Dña. María Márquez, de 55 años, viuda de Don Juan Sánchez de Liaño y Arjona.
Doña María Espinosa de los Monteros, de 86 años, viuda de Don Gonzalo Parreño, con un hijo mayor, y por último Dª María Antigua de Bargas y Uceda, viuda de Don Pedro Espinosa de los Monteros.


Suma esta relación once vecinos cabezas de familia, que totalizan con sus familiares respectivos veinticinco individuos de la clase noble y que por dicha clase, llamada también de hijosdalgos, eran elegidos para Alcaldes Ordinarios, Regidores, Alguaciles mayores con voz y voto y otros cargos del Concejo si eran varones y mayores de edad.
Luego, por el estado general, llano o de pecheros, se elegían por votación otros tantos vecinos que por anualidades ocupaban los sillones del Cabildo, siendo algunos perpetuos y hereditarios. Había Alcaldes de la Santa Hermandad, Síndicos Personeros, Fieles de daños, Escribano, Repartidores de Tributos, Fiel de Hechos, Receptores de bulas y papel sellado, Depositarios de Penas de Cámara, Guardas de Montes, Tesorero de Propios, Alguaciles Ordinarios, etc.


La Villa de Fuentes de León, en los siglos pasados, pertenecía a la Encomienda Mayor de León, de la Orden de Santiago en la Gobernación de Llerena y dentro de la provincia de Extremadura, Las tierras de su término eran realengas, y las alcabalas y otros tributos se repartían entre sus vecinos que pagaban por tercios en las arcas reales; se componía este término de unas 10.000 fanegas que, de Saliente a Poniente, abarcaban siete cuartos de legua, y de Norte a Sur una legua menos medio cuarto, estando en ellas comprendidas, además de los ejidos del Monturio, El Barrero y San Onofre, dos dehesas como bienes de propios conocidas como de La Higuera y de El Campo, teniendo varios bienes que gozaban sus aprovechamientos y pastos las llamadas villas hermanas, que eran cinco: Fuentes, Segura, Cabeza la Vaca, Arroyomolinos y Cañaveral, disfrutando todas de curiosos privilegios concedidos por la Orden.


Sobre su término y jurisdicción se gravaban impuestos de diezmos en los granos recolectados como también de los ganados que nacen y se crían en sus tierras, y un medio diezmo en los bienes mostrencos, perteneciendo todo a la Encomienda Mayor y de ello se rebajaba una décima parte que se abonaba al Real Convento de San Marcos de León, enclavado en La Calera. Esto lo gozaba S.A.R. el Infante-Cardenal D. Luis Antonio de Borbón, hijo de Felipe V; como igualmente la casa-granero que tenía en la calle de Santa Ana, lindante con las Casas del Cabildo, varios cercados más y sobre todo, una tierra adehesada llamada El Sexmo Nuevo, distante de la población, por el giro de la Avellaneda, como tres cuartos de legua y de una cabida de 220 fanegas de trigo en sembradura de puño; unas 110 fanegas de primera calidad poblada de chaparros de dos años, y otras 100 de inferior calidad que se siembran un año si y descansan tres, así como las otras diez restantes inútiles por naturaleza.


El fisco Real de la Santa Inquisición de Llerena tenía en este término varias propiedades en arrendamiento, siendo la mayor una pieza de tierra al sitio de Valdecubillos, giro de Los Llanos, distante del pueblo como media legua, de 78 fanegas de cabida y de ellas 50 pobladas de encinas de segunda y las 28 restantes de tierra de calma de tercera calidad.

HISTORIA DE ( FUENTES )

Historia
La villa de Fuentes de León está situada en terreno desigual y en la cumbre de las cordilleras que dividen las provincias de Badajoz y Sevilla, con vertientes a ambos lados. Está resguardado del viento Este por una sierra de mediana altura llamada del Barrero.
Se surte de aguas potables de tres fuentes públicas, una fuera y dos dentro de la población; siendo de notar que las dos del pueblo vierten cada una a diferente río y provincia, pues la llamada “del judío”, corre al Guadiana, y la de “Cañaveral” al Guadalquivir. También el mismo tejado de la Parroquia: lado del Postigo al Guadalquivir, lado de la calle de la Fuente al Guadiana. 
Entre sus sierras destacan la denominada “del Castro” al oeste, y la del Castillo al S.E., que forma cordillera y se incorpora con Sierra Morena, en cuya cúspide se encuentra el Castillo del Cuerno, casi destruido por completo.
  Lo bañan tres riveras: La del Campo, al O.; la de Santa Cruz, al S.; y la de Morales, que unida a la anterior forman la ribera principal, denominada de Montemayor, confundiéndose a su vez con la de Huelva. Está también la abundante Fuente Bernardo.
Remontándose a sus orígenes y en concordancia con algunos historiadores, es de suponer fuese éste uno de los muchos y pequeños poblados que los celtas fundaron medio siglo antes de la Era Cristiana, y por consiguiente, estaría adscrito al Convento Jurídico de Híspalis, si bien, su situación, al igual que la de Nertóbriga (Fregenal de la Sierra), quizás no fuera la actual, sino que es probable estuviese emplazado en las cercanías del llamado Castillo del Cuerno, como Fregenal estaba situada en las ruinas de Valera la Vieja.
Las dominaciones romanas, godas y árabes pasaron también por estos lares. Fue Alfonso IX de León, ya anciano, el que en 1228 movió de nuevo sus armas contra los agarenos en toda la región extremeña, venciendo al caudillo moro Aben-Hud, y reconquistando para la fe de Cristo toda la comarca hasta los confines de Sierra Morena. Por este motivo, sin duda, todos los pueblos de estas inmediaciones tomaron en sobrenombre “de León”, quedando adscrito al privilegio que este rey otorgó en 1239, año en que pasaron a depender de la Orden de Santiago.
La Orden se fundó en León fue constituida por la unión de los Canónigos Regulares de San Agustín, con los llamados “Hermanos de Cáceres” y de cuya unión nació lo que en adelante se llamaría “Milicia de Santiago de la Espada”.
Esta Milicia sólo se ocupó en principio de tareas hospitalarias, pues esperan la autorización papal para tomar el título de orden militar, lo que acaeció en 1161 aproximadamente, radicando el priorato en 122 pueblos(entre ellos este) en San Marcos de León, 20 pueblos más en Uclés (Cuenca) y 80 en otros prioratos.
Tuvo entre sus principales maestres a Pelay Pérez Correa, famoso capitán portugués llamado en su país “Gran Comendador”, el cual, de victoria en victoria fue extendiendo su conquista hasta el sur de la Península.
Para darnos cuenta de la importancia de la caballería santiaguista, diremos que ésta contaba en el siglo XVI 100 castillos, 30 conventos y 40 hospitales. La orden se suprimió en 1873.
La villa de Fuentes de León, pertenecía a la Encomienda Mayor de León, de la Orden de Santiago, en la Gobernación de Llerena y dentro de la provincia de Extremadura.
No fue agregado éste pueblo al partido de Fregenal de la Sierra hasta el año 1833. Curiosa supervivencia legal, vigente desde la Reconquista, es el llamado “Fuero del Baylío”, por estar enmarcado en la zona del Bayliato. Fue otorgado en Alburquerque por su fundador, Alfonso Téllez, yerno de Sancho II de Portugal; según el cual, todos los bienes que los cónyuges llevan al matrimonio se sujetan a partición como si fueran gananciales. Su observación fue aprobada por Carlos III en 1778. Este Fuero se extendió a otros pueblos más.


!! A BAILAR !! HOY CON:




AMIGOS DEL ROCIÓ

EL CHINITO Y LOS PERROS

Había una vez un chinito que todos los días tenía que enfrentar un grave problema: cuando iba a su trabajo, debía pasar frente a una casona con un gran jardín y muchos perros, los cuales al ver pasar al chinito salían a la calle y comenzaban a perseguirlo enfurecidos. El chinito había intentado en repetidas ocasiones plantearle la queja al amo de los perros, un comerciante muy conocido de la zona, de nombre Jorge Curro, no siendo atendido jamás. Por último y desesperado por la situación, tomó una espada de gran tamaño, de ésas que usaban los guerreros chinos, y salió decidido a darle su merecido a los perros de Curro. Cuando los perros salieron a molestarlo, el chinito desenvainó su espada con un grito de guerra; pero Curro, el amo de los animales, que estaba en la casa, llamó a sus canes con un silbido: chuit... chuit... Y los perros se metieron a la casa. Al no ver otra alternativa, el chinito se dirigió a la comisaría a plantear su queja: "Señol comisalio, vengo a hacel una denuncia." "Sí, adelante dígame..." "Vengo polque los pelos del culo me molestan..." "¿Y por qué no se los corta?" "Polque cuano, chinito quelel coltal pelos, el culo hache: chuit, chuit... y los pelos che van pa adentlo."

IMPRESIONANTE

PERRO BAILANDO FLAMENCO

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SE LE CAEN LOS PANTALONES EN UNA BODA

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GRAN CANARIAS

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POR ANDAR BORRACHO

Manolo entra como una tromba al bar del pueblo y grita, "Dame un whisky doble. ¡Estoy furioso!" El cantinero le sirve la bebida y Manolo se la toma de un trago. "Dame uno más." El cantinero le vuelve a servir e, intrigado, le pregunta, "¿Qué te sucede? ¿por qué vienes tan enojado?" Manolo responde: "Mira, estaba en el bar de al lado cuando entra esta rubia monumental y se sienta justa a mi lado. Tú sabes, era como una fantasía vuelta realidad. Entonces comienzo a sentir la mano de la rubia en mi pierna y la rubia se me acerca y me dice que lo siga y se levanta. No podía creer lo que estaba pasando, pero la seguí." "Me llevó hasta un hotel cercano y subimos a su cuarto. Tan pronto como cerró la puerta se quitó el vestido. ¡Era todo lo que traía encima! En un segundo me desvestí y en eso escucho un ruido de llaves fuera del cuarto y la rubia dice: Oh, ese es mi novio. Debe haber perdido su torneo de lucha libre y debe estar furioso. ¡Escóndete!" "Así que como rayo busco donde esconderme y no se me ocurre nada mejor que colgarme de la ventana tomado de los dedos a la cornisa. Entonces oigo que entra el tipo y grita, "¡Con quien estabas ahora, perra!" y empieza a revolver todo el cuarto, y luego dice, "¿Qué es eso que está ahí en la ventan?" Luego oigo que el tipo entra al baño y escucho agua correr, y de pronto el fulano me baña con agua hirviendo. ¡Mira! ¡Tengo quemaduras por toda la cabeza y los hombros!" El cantinero dice, "Vaya, de seguro que eso te enfureció." "No, realmente eso no fue lo que me molestó. Enseguida, el tipo comenzó a bajar la ventana una y otra vez, golpeándome los dedos. ¡Mira cómo me han quedado!" El cantinero dice, "Sí, ahora entiendo lo que te puso tan furioso." "No, eso no fue lo que me hizo enojar." "Bueno, ¿entonces que fue lo que te molestó tanto?" "Mira, estaba allí colgando, todo quemado y con los dedos destrozados, cuando se me ocurre voltear para abajo ¡y sólo estaba a 30 centímetros del suelo!"