miércoles, 11 de mayo de 2011

LA PARÁBOLA:

EL TRIGO Y LA CIZAÑA
Un hombre sembró semilla buena en su finca; mientras todos dormían llegó su enemigo, sembró cizaña entre el trigo y se marchó.Cuando brotaron los tallos y se formó la espiga, apareció también la cizaña. Los obreros fueron a decirle al propietario:
-- Señor, ¿ No sembraste en tu finca semilla buena ? ¿ Cómo resulta entonces que sale cizaña ?
El les declaró:
-- Eso es obra de algún enemigo.

Preguntaron los obreros:
-- ¿ Quieres que vayamos a escardarla ?

Respondió él:
-- No, por si acaso al escardar la cizaña arrancáis con ella el trigo. Dejadlos crecer juntos hasta la siega. Al tiempo de la siega diré a los segadores: Entresacad primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla; el trigo, almacenadlo en mi granero.
 
Comentarios:1- Cuando iniciamos un proyecto, debemos mantener la vigilia, pues enemigos humanos y naturales, conocidos o desconocidos, o equivocaciones involuntarias nos acechan constantemente intentando hacer fracasar nuestros propósitos.
2- Si a pesar de nuestra vigilia, el daño trata de ingresar a nuestros planes, y logramos ver su sombra perversa, no descuidemos sus movimientos, y cuando vayamos a dar fruto con nuestro proyecto, revisemos todo y cortemos a fondo todo rastro de error dejando nuestro fruto limpio y sano.
 

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